28 de abril de 2011

Cantos gemelares africanos

Muchas etnias de África conceden a los gemelos poderes místicos, de adivinación, hechicería y curación de enfermedades. Así sucede entre los ouéhide Costa de Marfil o entre las numerosas etnias bantúes del sur de Gabón, como los nzebi y los punu Para estos últimos, sobre los que me extenderé, la existencia de los gemelos vuelve a relacionarse, aunque de modo diferente, con el origen del hombre y la palabra. Los gemelos, aún en el vientre de su madre y a través del sueño, indican su nombre y el lugar de donde proceden, cuya sola evocación suscita el pavor de las gentes. A continuación, proporcionan su divisa (kumbu) por la cual ellos quieren ser reconocidos, que suele ser un nombre de animal. Desde que la madre alumbra, se da inicio a los cantos y danzas. La noticia del nacimiento corre de boca en boca con los gritos de júbilo, dejando paso al primer canto, que corea los nombres de los gemelos, dos a dos, y pone en escena al padre y a la madre, mencionando asimismo los gemelos habidos antes en otras familias:

Bibejie bibe\ (Coro: Bañe!)
Dos a dos!.(Coro: ¡Los niños!)
Marundu na Mbumbe. (Coro: Bañe!)
Marundu y Mbumbe (Coro: ¡Los niños!)
Mubam.be na Mudune. (Coro: Bañe!)
Mubambe y Mudume (Coro: ¡Los niños!)
Nzagu na Fubu. (Coro: Bañe)
Nzagu y Fubu (Coro: ¡Los niños!)
Bibejie bibe! (Coro: Bañe!).
¡Dos a dos! (Coro: ¡Los niños!)

Los nzebi poseen cantos muy semejantes, como por ejemplo éste en el que se subraya la particularidad y el poder místico de los gemelos:

Ayo besa bañe yé migwangué!
¡Mis hijos y yo somos particulares!
Ayééé! (cuatro veces) (...)
¡Porque son dos! (cuatro veces) (...)
Lèmbe, lèmbe bèmbé yé migwangué!
¡Sed bienvenidos, en la particularidad!
Ayééé!
¡Porque son dos!
Baketa na banganga yé migwangué!
¡Genios y hechiceros, en la particularidad!
Ayééé!
¡Porque son dos!
Kilingi na Ngongué yé migwangué! etc.
¡Kilingi y Ngongué: particularidad! Etc.

Estos cantos natalicios se desarrollan siempre en la habitación de los gemelos, adonde la gente acude con regalos. Antes de depositarlos, cada visitante pide a la madre o al padre que canten y bailen, y que muestren su sexo (el que engendró a los gemelos). Este segundo canto, un tanto osado, al que la gente añade procacidades, es en realidad un acto de elogio a las facultades sexuales de los padres, que han permitido el nacimiento de los gemelos. La Voz desestructura el Orden establecido, donde reina el silencio. Surgen el canto y la danza, y los tabúes dejan de tener sentido. La Palabra tiene una función transgresora. El ritmo habita el mundo, ocupa el espacio, liberando al hombre del tiempo y de su cuerpo:

Nguji mavase punzule (Coro: Punzu!)
Madre, muestra a la asistencia el lugar de donde los gemelos han salido (Coro: ¡Muestra!)
Taji mavase punzule (Coro: Punzu!)
Padre, lo mismo, etc.
Nguji mavase niekule (Coro: ieku!).


Todos estos cantos poseen estructuras fijas sobre las que se improvisa y ritmos específicos que no se encuentran en otros géneros.
El atuendo de los padres y los gemelos es de gran importancia. Se suelen portar dos plumas de loro, ya que esta ave representa al Verbo. Las otras aves no hablan, son como los hombres que dicen tonterías; sin embargo, el loro es un animal que asistió a la Creación y al origen del Verbo y fue testigo de cómo se dio la palabra a los hombres. No se trata de la palabra articulada, sino de la procedente del sueño, que es la palabra de los gemelos, seres preexistentes a su existencia material. Los cuerpos, por su parte, han de teñirse de caolín blanco y rojo, porque los punuconsideran que, en el comienzo, el hombre fue hecho a partir de la arcilla, en un lugar profundo, junto al lugar donde residen los genios. Y fue creado de la arcilla porque la Tierra es la madre universal, de donde todo proviene. Los gemelos son hijos de la tierra, como los hombres originales. De ahí la gran importancia de su nacimiento. El caolín, además, evoca la existencia vegetal del hombre, y puesto que hombres y vegetales han nacido de la misma madre tierra, son considerados como hermanos. El caolín blanco (mpembi) representa el esperma del hombre; el caolín rojo (ngula) es el flujo menstrual de la mujer. Reaparece aquí la complementariedad binaria macho/hembra.
En otros casos, los gemelos son fuente de conflictos. Entre los lele del Kasai congoleño se han llegado a consumar casos de infanticidio para eludir los elevados gastos de los rituales. Entre los alean de Ghana, los gemelos entran en conflicto con los padres, como muestra esta popular canción (que es en realidad un pequeño cuento):

Me maame alen me,
me papa awe me nam
me nua barimaa asesa nnompe
ode alesgu dua bi ase.
Me mogya asoso fam.
Asem awerehos! Mennsan emma bio
Mi madre me mató,
mi padre se comió mi carne,
mi hermano recogió los huesos
y los colocó bajo un cierto árbol.
Mi sangre se ha vertido en la tierra.
¡Qué triste caso! ¡Ya no volveré!

Los ngbandi del Ubangui identifican a los gemelos con el culto a la Serpiente (son, de hecho, la serpiente). Y la Serpiente se ocupa de ellos durante el sueño. Con frecuencia surge la rivalidad entre ambos, luchando como cuando se hallaban en el seno materno, en que uno se comía al otro. Su venganza es mortífera, pues ni sus padres escapan a la muerte, mediante magia, si se les contraría. Extraído de “Cantos africanos de gemelos. Reencuentro con la ambivalencia original” de Ángel Antonio López Ortega

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